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miércoles, 9 de julio de 2014

Compañía



CUANDO LLEGUÉ al centro del laberinto, el Minotauro me aguardaba parado junto a un tablero de ajedrez. Me invitó a tomar asiento y me preguntó si prefería jugar con blancas o con negras. «Blancas», le dije, y, mientras acomodábamos las piezas, me informó que si yo ganaba la partida me dejaría ir sin problemas, pero que si el ganador resultaba ser él, ya podía imaginarme las consecuencias. Asentí con la cabeza e inicié el juego con peón cuatro rey. El Minotauro respondió con peón tres dama… Al cabo de un par de horas, matizadas por la charla amena y culta de la bestia, acordamos tablas. Seguidamente me dijo: «Mañana volveremos a intentarlo».
Desde entonces las partidas y los días se han tornado innumerables, y aunque dada la práctica ya me siento mucho más que un aficionado, es evidente que jamás podré ganarle al Minotauro. Tan evidente como el hecho de que a él jamás lo ha movido la intención de ganarme.
La soledad, sobra decirlo, suele tener estas cosas.
Safe Creative #1406291327335

El presente texto, conjuntamente con los de María, Ginette y Arantza, ha resultado ganador del mes de junio próximo pasado en el IV Certamen de relato corto para mesilla de noche que lleva adelante el sitio Esta noche te cuento.
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martes, 21 de agosto de 2012

Motivaciones



—¿SABE cuál es para mí su mejor obra, Georges? —pregunta el inspector mientras mueve la reina.
—No sabría decirle… Tal vez “Los sótanos del Majestic” o “Entre los flamencos” —valora Simenon tras realizar un enroque largo—. La verdad, he escrito tantas…
Maigret decide dejar de lado la suficiencia de la frase y se apronta a despejar un flanco con su único alfil. Sonríe:
—Hace poco leí que “El hombre en la calle” es para García Márquez un cuento magistral. Coincido. Aunque reconozco que lo mío pasa por lo extraliterario.
—Ojalá recordara ese cuento para revelar sus motivaciones —titubea el escritor mientras procura una defensa.
—Ah, mi querido Georges, la cosa es bien sencilla: tras resolver ese crimen, Monsieur Stephan Strevzki, el hombre en la calle, me enseñó a jugar al ajedrez —concluye el inspector Maigret al tiempo que, a lomos de un caballo, da por terminada la partida.

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Ha dicho Raúl Brasca del presente texto: Apenas leí los micros que me envió Ficticia supe que el primer premio sería “Motivaciones”, no por un mérito en particular sino porque sumaba varios méritos. [...] Es uno de los micros que llega más lejos a partir de la referencia intertextual. Presenta una situación particular entre un autor y su personaje que pide ser resuelta. Pero también es un diálogo entre dos historias, la explícita contada en el presente de la narración y la implícita en la referencia que el personaje mencionado hace de otro personaje con el que compartió un cuento. De este modo la trama gana en complejidad. Sin embargo, está expuesta con la mayor economía de palabras y con la mayor claridad. El final es impecable y tiene verdadera gracia. “Motivaciones” sobresale en el conjunto como la mejor alianza entre perfección, complejidad y eficacia.
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sábado, 6 de febrero de 2010

El tigre ajedrecista y el mago


ÉRASE UNA VEZ un tigre que ofrecía a sus víctimas perdonarles la vida si lograban derrotarlo en una partida de ajedrez. Al cabo de una de tantas victorias, el tigre espetó:


—Eres bueno, pero no lo suficiente: si hubieras sacrificado el caballo podrías haber evitado el jaque mate.


—Aunque la razón te asiste —dijo el mago—, siendo mi vida la que está en juego no podía darme el lujo de perder otro caballo. —Y, tras pronunciar un conjuro, se escapó a lomos del equino.


Moraleja: No te fíes de los magos, próximos a la desgracia suelen ser hombres de recursos inesperados.


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Arte © J. L. Muñoz, «Albvs Eqvitatvs»


sábado, 2 de enero de 2010

De la imposibilidad de ciertos mitos


CUANDO UNO DE LOS CABALLOS se elevó por encima del tablero hacia el cielo raso, los jugadores —de inmediato— atribuyeron el hecho a las correrías de un fantasma. De ninguna manera ese vistoso par de alas a lomos del trebejo les haría aceptar que se hallaban ante un Pegaso.


Safe Creative #0910024618917

Arte © José Luis Muñoz: «Eqvitatvs»


martes, 10 de noviembre de 2009

Jaque a la Dama


TRAS INNUMERABLES victorias que la habían tenido como ariete, la Dama solía jactarse: «Soy la pieza más poderosa e importante del tablero, sin mí serías un don nadie». Un día entre los días, ya harto y ante el lance de un nuevo enemigo, el Rey le replicó: «Poderosa, sí; pero importante no, querida mía», y se suicidó.


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Arte, José Luis Muñoz: «Albvs Regina»


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