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sábado, 28 de diciembre de 2013

«El tío Iván», en la voz de Celia Carnovale


El pasado 23 de diciembre, Celia Carnovale ha vuelto a tener la gentileza de leer un texto de mi autoría en su programa radial «Te cuento» (que se emite los martes de 20 a 21 horas por AM 1090 Radio Décadas). Se trata de «El tío Iván», una minificción que escribí hace ya bastante tiempo pero que, afortunadamente, no ha dejado de ser propicia para esta época del año.
Gracias, Celia.



lunes, 12 de diciembre de 2011

El tío Iván



ESTA NOCHEBUENA, el tío Iván se apareció en casa provisto de un pequeño arsenal de fuegos artificiales. Mamá le dijo que de ninguna manera iba a permitir semejante despliegue de artillería en el jardín, que era muy peligroso para los chicos ―¡qué rabia me da cuando ella, alegremente, nos hace quedar como tarados!―. Pero el tío, que ejerce de concejal y tiene la palabra entrenada para salir airoso ante cualquier discusión, pudo convencerla de que nada malo nos iba a pasar ya que sólo oficiaríamos de mirones. Así, a las doce en punto, mientras todos brindaban, Matías, Rubén y yo, aplaudimos el despegue del que sería el primero y último de «Los Patriots del tío Iván». Enseguida, un reno cayó sobre el arbolito de Navidad del jardín; otro, entre las mollejas y chinchulines que aún quedaban en la parrilla; y otro fue a parar al fondo de la piscina a fabricar burbujas. En tanto, Papá Noel abrió un agujerazo ―dado su consabido sobrepeso― en el techo del living. Mamá no esperó a que cayese el último de los renos para echarle la bronca al tío. Matías y Rubén están preocupados porque tal vez no lo vuelva a invitar, comparto su aflicción, sobre todo después que ella le dijese «¡Olvidate que tenés una hermana!». No obstante, me puede la envidia: ¿por qué nosotros tuvimos que ligarnos al viejo y todo su bichaje, mientras la bolsa repleta de juguetes fue a dar a la casa del odioso de Alvarito?

Safe Creative #1012288148779

La presente minificción ha sido publicada en La Esfera Cultural en el marco de la convocatoria La otra Navidad.

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martes, 4 de enero de 2011

La comida de Navidad

Pretty, Still life


HACE casi un año que Elena murió. No obstante sus padres me han pedido que, como de costumbre, asista a la comida de Navidad. Pensé en disculparme, pero los viejos siempre han sido tan buenos conmigo, que no tuve corazón.


Afortunadamente, la velada transcurrió contenida; melancólica pero no triste. Incluso pude reencontrar una sonrisa en el rostro de Marga cuando me sirvió el café…


De repente, tirado en el piso y antes de que volviera a desvanecerme, alcancé a oír la voz de mi suegro: «Lo siento muchacho pero a mi esposa, todas las noches, se le aparece nuestra hija en sueños y le dice que te extraña con locura».


Safe Creative #1101048192876

Foto © Pretty, Still life

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miércoles, 23 de diciembre de 2009

Un servidor les desea...


¡Felices fiestas!


Y como regalo para tan abnegados visitantes, seguidores y comentaristas —en especial para los “más viejitos”, los que me han acompañado casi desde el principio, ¡Dios sabrá por qué!—, les dejo un brevísimo cuento navideño. Espero que sea de vuestro agrado.


Percepciones

ODIO LA NAVIDAD. El año pasado descubrí a Santa, después de dejarnos los regalos en el arbolito, besuqueándose con mi mamá. ¡Pensar que papá es un santo!

Safe Creative #0912235190725

Foto © Lensbaby


domingo, 4 de enero de 2009

Compañía


El 2008 no quiso marcharse sin dejarme antes una pequeña gran flor: la obtención del 1º Premio en el concurso de minificciones.com.ar del mes de Diciembre. ¡Albricias!


© De la imagen Alejandro Gelaz


Esta Navidad, con mis padres, como siempre, de viaje, me sentía muy solo; pero desde que usted bajó por la chimenea ya no. Si se porta bien, cuando lleguen los Reyes lo suelto…


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