sábado, 23 de abril de 2011

Caso cerrado

Albert Smirnov, Still life with lilies



UNAS SEMANAS después de la muerte de su esposo, la mujer halló una carta de aquél dirigida a ella. La abrió y leyó partes en voz alta:


―[…] Sólo un secreto ha mediado entre nosotros. Sabes que si tu padre no hubiera sufrido aquel accidente, nuestro amor habría sido un imposible […] ¿Podrás algún día perdonarme?


Al cerrar la carta, con las mejillas anegadas de lágrimas, la mujer dijo:


―Querido mío, a estas alturas, ¿a quién le importa si le debemos nuestros años felices a los frenos que vos arreglaste o a los somníferos que yo le puse en el café?


Safe Creative #1104239047849

Foto © Albert Smirnov, Still life with lilies

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19 comentarios:

Mónica Ortelli dijo...

Je! Buen giro, Gabriel. Me encantó desde la primera lectura.
Abrazo.

Isabel Mª González dijo...

Fantástico Gabriel. Inesperado final. Me encantó. Un abrazo.

Torcuato dijo...

Es un muy buen micro, Gabriel. Es tan bueno que sería muy bueno con apenas los dos primeros párrafos.
Felicidades.

No Comments dijo...

jajaja este micro dentro de la cruda realidad de los asesinatos, me hizo reír sin parar. Muy bueno. ¡vaya con la mujer!

Un saludo indio

Puck dijo...

jajaj es genial y es verdad, a quién le importa ya jajaja Tantos años guardando el secreto!!!!
Saludillos

Un tipo dijo...

Sí, también me basta con los primeros dos párrafos; pero el segundo es un buen giro, como ya dijeron.

Me encantó. Está hermoso.


Saludos.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Mónica, Isabel, muchas gracias.

Muchas gracias, Torcuato. Los dos primeros párrafos efectivamente son un micro en sí mismos; creo que eso aumenta la sorpresa del giro final.

Jeje, muchas gracias, No Comments.

Puck, viste tanto años guardando un secreto de algo que al final compartían ;) jeje.

Muchas gracias, Un tipo.


Saludos cordiales.

Esteban Dublín dijo...

Y una vez más, Gabriel, la sacas.

Elisa dijo...

Yo digo como Mónica, me encantó desde la primera vez que lo leí. El final es buenísimo, me gusta también el tono de melancolía que transmite el texto y que contrasta la crudeza humorística del último párrafo.
(Y échale un vistazo, que creo que a anegadas le sobra la b).

Gabriel Bevilaqua dijo...

¡Muchas gracias, Esteban!

¡Ay, Elisa, qué horror!
¡Muchas gracias por avisarme! :)
¡Y qué bueno que te haya gustado!

Saludos funambulescos.

carlos de la parra dijo...

Sorpresón que te pegan éste par de parricidas.

Pablo Gonz dijo...

Muy bien, Gabriel. Mi aplauso. Directo a la frente, como debe ser. Pero además con su riqueza y su tiempo. Me gustó mucho.
Abrazos fuertes,
PABLO GONZ

Gabriel Bevilaqua dijo...

Carlos, si es un sorpresón entonces le debo una, literariamente hablando, a estos desalmados ;)

¡Muchas gracias, Pablo! Encantado de que te guste :)


Saludos cordiales.

Claudia Sánchez dijo...

Me encantó Gabriel! El giro final lo hace fantástico!
Saludos!

Gabriel Bevilaqua dijo...

Y a mí me encantó, Claudia, que a vos te haya encantado :)

Saludos.

Alma dijo...

hum...y de que dices que murió el marido exactamente ? jeje

¡Grande! :-)

Gabriel Bevilaqua dijo...

Jeje, Alma, recién veo tu comentario; espero que el post de arriba sea de tu agrado ;)

Saludos.

josé manuel ortiz soto dijo...

Gabriel, desde que lo leí me gustó.
Excelente.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Lo sé, José. Muchas gracias.

Saludos.

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