viernes, 15 de abril de 2011

Desde el trasmundo

René Magritte, Homenaje a Mack Sennett, 1937



LEÍA plácidamente cuando un ruido me interrumpió. Al levantarme de la cama, junto al espejo del armario, hallé el cuerpo de una mujer apuñalada. De pronto unos guardias y un muchacho entraron a la habitación, o, mejor dicho, entraron a la habitación que se veía en el espejo. El muchacho señaló al ocupante del cuarto y dijo:


―Éste ha sido.


Tras esposar al acusado, los guardias revisaron la habitación. Pero como no había rastro del cadáver ni había gozado el hombre del tiempo suficiente, dijeron, para una ocultación esmerada, lo soltaron y le pidieron disculpas por el equívoco. Mientras los guardias se retiraban, el muchacho, de espaldas ante el espejo y girando sobre sí mismo, aún insistió con una última mirada meticulosa. Entonces agarré el cadáver de la mujer y lo corrí.


―¿Por qué no se llevan a este mocoso de una buena vez? ―dijo el hombre, al tiempo que el joven pasaba su mirada por el azogue.


Al quedarse solo, el asesino se asomó al espejo.


―Me debes una ―le dije, y se asustó bastante al comprobar que su propia imagen le hablaba.



Safe Creative #1104158982207

Arte: René Magritte, Homenaje a Mack Sennett, 1937


***


El presente microrrelato tiene como hipotexto al clásico de Ramón Gómez de la Serna, Yo vi matar a aquella mujer.

.


18 comentarios:

Patricia dijo...

Extraordinario, Gabriel!

Alma dijo...

Normal, todos nos asustamos si nos recuerdan una deuda :D

Un beso, Gabriel

Gabriel Bevilaqua dijo...

Patricia y Almalaire, gentiles y bellas damas, muchas gracias.

Abrazos.

Mónica Ortelli dijo...

Excelente micro, Gabriel. El tema de los espejos es apasionante. Interesante juego has creado aquí.
Un abrazo.

Elisa dijo...

Ay, Gabriel, este micro me hace sentirme de los más torpe, porque me pierdo entre espejo y espejo. (Y más torpe todavía porque el de Gómez de la Serna también me resulta complicado).

Un abrazo.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Muchas gracias, Mónica.

Elisa, es una mini compleja y difícil como dijo Josep, pero no hermética. Para entenderla sólo debes ubicar a qué lado del espejo están los personajes y seguir la acción. A su vez la mini, aunque es de lectura totalmente independiente, se espeja con la de Ramón Gómez de la Serna. Muchas gracias por la lectura y por la franqueza.


Saludos espejados para ambas.

Yun Rodríguez dijo...

¡Hola! Qué buen cuento. Creo que es mucho más impactante un espejo que te muestra a ti mismo, en el mismo momento pero otra realidad, que aquél que muestra personajes y escenas de otros tiempos. Me gustó mucho.

No entendí la frase "Tomé el cadáver y lo corrí", repetí el párrafo pero me pareció que mezcla a los dos reflejos, que a mi entender son independientes.

Tus ilustraciones son muy adecuadas, ¿de dónde las obtienes? Bueno, hasta la siguiente, cambio y fuera n_n

Gabriel Bevilaqua dijo...

Yun, el protagonista-narrador corre el cadáver del campo visual del muchacho para que éste cuando mire al espejo no lo vea, que es lo que ocurre en el cuento original de Gómez de la Serna: “―Vean ustedes ―dije a los guardias―. Vean… El Asesino la ha tirado al espejo, al trasmundo”.

En el cuento original, el narrador es el muchacho.

En éste, el hombre-reflejo del trasmundo.

Las imágenes las sacó de diversas páginas de fotografía o arte. Al final de cada post colocó el nombre del autor, de la obra, etc., y el link a la página. En este caso no puse el link porque la imagen ya la tenía en mi compu. Y sí, siempre trato de que la imagen dialogue (sin descubrirlo) con el texto, lo complemente.

Muchas gracias y hasta la próxima, cambio y fuera :)

Pablo Gonz dijo...

Me costó entenderlo. Quizás porque hoy estoy especialmente espeso. Pero es un buen micro, muy exigente en la temática y muy difícil de escribir por los cambios de perspectiva necesarios.
Abrazos fuertes,
PABLO GONZ

Gabriel Bevilaqua dijo...

Muchas gracias, Pablo. Sí, este micro es de los exigentes; aquí se cumple aquello de que el género requiere de lectores activos, jeje.

Saludos cordiales.

Sandro Centurión dijo...

Muy bueno Gabriel. El espejo y el hipotexto de Gomez de la Serna cierran de manera perfecta el relato. Saludos

Palabras como nubes dijo...

Excelente, un verdadero lujito.

Felicitaciones

J&R

Gabriel Bevilaqua dijo...

Sandro, Jeve y Ruma, ¡muchas gracias por vuestros amables comentarios.

Saludos.

Elisa dijo...

Me consuela saber que a Pablo Gonz también le costó. Sólo hay que ponerse a pensar, pero las explicaciones ayudan :):

Gabriel Bevilaqua dijo...

:)

Anita Dinamita dijo...

No conozco el texto de De la Serna ni sé muy bien en qué consiste el hipotexto aunque lo he buscado, no termino de entenderlo.
En todo caso, me parece un relato fascinante, con las explicaciones he entendido más detalles pero aún así me parece genial.
Un abrazo

Gabriel Bevilaqua dijo...

Muchas gracias, Anita, y bienvenida al Elefante. El link al texto original está al final del post. Como comenta Pablo, es un micro difícil por los cambios de perspectivas que hay. Para entenderlo tienes que ubicar los personajes a ambos lados del espejo y seguir sus acciones. Básicamente, el personaje del trasmundo corre el cadáver que apareció en su cuarto para que el muchacho (en el mundo real) no lo vea cuando mire al espejo.

Saludos.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Anita, muchas gracias y bienvenida al Elefante. El link al hipotexto está al final del post. Como decía Pablo en su comentario, es un micro difícil por los cambios de perspectiva. Para entenderlo tienes que imaginarte el espejo y lo que sucede a ambos lados, en ambos mundos, y cómo se corresponden las acciones.

Saludos cordiales.

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