martes, 31 de julio de 2018
No hay cielo que de impoluto azul dure cien años
lunes, 29 de mayo de 2017
Herencias
lunes, 12 de diciembre de 2016
Sueño de una tarde de otoño
viernes, 14 de octubre de 2016
Las maletas
domingo, 27 de enero de 2013
Fábula para los días sin sol
jueves, 6 de diciembre de 2012
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lunes, 21 de noviembre de 2011
Un elefante sobre la cabeza
lunes, 6 de diciembre de 2010
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Si se tiene en cuenta que el tiempo en la red fluye distinto y que un año en la misma equivale como a quichicientos mil de la vida real; si además se tiene en cuenta que hay cientos, miles, decenas de miles de blogs que, como peces muertos, flotan en las aguas virtuales sin haber llegado nunca a madurar; si se considera que mantener una bitácora insume una cantidad de tiempo significativo cuando uno intenta llevarla adelante con cierto mínimo decoro; si, como digo, se tienen en cuenta todos estos asuntos cumplir dos añitos como cumple hoy El elefante funambulista, no resulta, al menos para su hacedor, poquita cosa.
Y aquí se impone agradecer sin dilaciones a todos aquellos que a lo largo de este tiempo han cometido la imprudencia de permitirse caer por el blog y haber dejado constancia de ello: no hay cosa más triste en la red que una bitácora sin comentarios; pero también a los muchos que sin renunciar a su invisibilidad suelen pasar.
De mi parte queda el compromiso de seguir en el camino mientras la cuerda aguante.
Foto © Richard Avedon, Dovima con Elefantes, 1955
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