Es curioso que el señor Guillermo Campos, hacedor de la bitácora “Abrapalabra” subtitule la misma citando a Oscar Wilde: “No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo.” Se preguntaran los lectores del Elefante, y ¿por qué curioso? Porque el mentado caballero parece que se ha quedado, precisamente, sin nada que decir, dandósele entonces por extraer de este sitio varios textos para su web; olvidándose (obvio), en el proceso, de citarme como el autor de los mismos y/o en su defecto poner un link hacia esta página; haciéndose pasar, así, como dueño de dicha autoría. Todos los textos (al menos, los que verifiqué), los acarreó a su página el día 12/05 del presente año.
No siendo lo anterior suficiente, el susodicho, ha tenido la dudosa audacia de retitular los textos (pensando, tal vez, hacer más difícil su rastreo) y hasta reescribir, torpemente, algún otro. A continuación un listado de lo pirateado:
"Otro final", renombrado como "Transformación" (matando de paso el suspenso)
"Encontrarse", renombrado "Encuentro"
"De venganzas e inversiones", renombrado "Hasta el último momento"
"Lo último que escribió un lápiz", renombrado "Yo acuso" (de paso, yo también, te acuso)
"Por culpa de un tal Pérez", renombrado como "Fue el ratón"
"Leído en un muro del palacio de Cnosos", renombrado "Laberinto"
"Tres por uno: epitafios", renombrado "De tumbas y epitafios"
"Si la reina lo hubiera sabido", renombrado "De haber sabido"
"Inoportuno", ¡aleluya!, conservó el título, "Inoportuno"
Quiero aclarar que todos los textos de esta bitácora, como reza en la columna lateral, están debidamente registrados, por ejemplo, en Safe Creative —sitio que recomiendo desde ya—, donde se guarda una copia de los trabajos con el día y la hora de tal registro.
Agregar que, además, el estimado Guillermo, se ha adjudicado relatos de: Nana Rodríguez (Ajedrez); Sandro Centurión (Errante, renombrado, Eterno tormento); Diego Muñoz Valenzuela (Eficiente); Raúl Sánchez Quiles (Extinción, renombrado, Dilema) y, vaya a saber Dios, de quiénes y cuántos más.
Curioso resulta que en la mayor parte de los casos ha utilizado las imágenes originales que ilustraban cada uno de los post.
Curioso también resulta que haya colocado una foto de Gabriel García Márquez, en la barra lateral, con el título: “Así quiero ser de grande”. De esta manera, te informo, no lo conseguirás.
Estimado Guillermo, si lees esto, te solicito cortésmente desde aquí (ya que no tienes habilitados los comentarios), que quites los trabajos de mi autoría de tu bitácora.
Voy a terminar esta entrada citando una frase que ilumina el sitio de Sara:
“¿Te gusta alguno de mis textos? ¿Quieres compartirlo o publicarlo en tu página? Puedes hacerlo, pero no te olvides de citar la fuente. Estos escritos me representan. Si me robas mis palabras, me estás robando el alma. Si realmente te gusta lo que escribo, respétame y no te adueñes de algo que no te pertenece.
Puedes rescatar una frase, un texto completo, una idea... pero cita tu fuente. No creo que sea mucho pedir.”
Saludos.
Gabriel Bevilaqua