jueves, 12 de enero de 2012

“Sahara”



EL HOMBRE observa el cuadro. Se acerca, se aleja, vuelve a acercarse. Está fascinado por la forma realista y casi abstracta a la vez con que el artista ha captado el paisaje.  El sobrio juego de luces y sombras entre las dunas. De repente, nota una mácula en el borde inferior del lienzo. Gira la cabeza hacia un lado y hacia otro, luego se da vuelta. No hay nadie más en el recinto. Pasa la mano por el cuadro y, en efecto, comprueba que aquello es algo extraño al mismo. Lo quita raspando con la uña. Se siente satisfecho, como si esa pequeña acción contribuyese de alguna forma a la grandeza de la obra de arte. Retoma su goce estético hasta que un sonido leve se impone al silencio. Con horror, lo ubica. Es el susurro de la arena escapándose del cuadro por un creciente orificio donde antes estaba la mácula. Un montículo se encumbra ya varios centímetros, casi medio metro a decir verdad. No sabe qué hacer. Advierte que la sala continúa vacía y se marcha sin mirar atrás.
Al otro día, el hombre abre la ventana del dormitorio y se lleva ambas manos a la boca. La arena se extiende por toda la ciudad arañando los terceros pisos y no para de subir.
«Quinto, vivo en un quinto», piensa, mientras, soterradamente, procura olvidar el título de aquella obra.
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Safe Creative #1201120904745

26 comentarios:

Elisa dijo...

Este me encantó y me encanta, de los que dan envidia (de la malsana, malsanísima) :-)

Susana Camps dijo...

Envidia verde, cochina y purulenta.
Me ha gustado mucho.
Abrazos.

Verónica Ruscio dijo...

Hay mucha inocencia en tus personajes. Eso los hace buenos, buenísimos. Pero qué cosas les hacés pasar a los pobres... :-D

Me encantó.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Ay, no, Elisa, de la malsana no que hace mal a la salud ;) Muchas gracias.

Muchas gracias, Susana :)

Vero, no soy yo, ellos solitos se meten en líos, ¡qué se le va a hacer! Muchas gracias.


Abrazos funambulescos

Juan Ojeda dijo...

Buenísima historia, con la mayoría de las obras de arte pasa algo parecido, y hay muchos incautos intentando olvidar sus títulos,

excelente brevedad, un fuerte abrazo.

Común dijo...

Hola!!
¿Sabes que el desierto de atacama, es más seco que el de Sara??
Me fui por las ramas, jijiji
Un abrazo de oso.

Mónica Ortelli dijo...

Me gusta más así cómo quedó, con la poda al final; resalta la idea que es muy buena. Esta historia es ideal para hacer un chiste gráfico del tipo de los de Quino, no?
Un abrazo

David Moreno (No Comments) dijo...

Fabuloso Gabriel. Me gustó el ritmo, como veo la mácula, el orificio posterior por el que empieza a salir arena y hasta me asomé a la ventana para comprobar hasta dónde llegaba la arena. El título perfecto.

Plas plas plas

Un saludo indio

Marce dijo...

Magnífico relato Gabriel, pudiéramos haber sido cualquiera, los que hubiéramos actuado como el personaje. Se pude sacar alguna moraleja...Un abrazo.

Anita Dinamita dijo...

Guau! Buenísimo, me encanta... parece un sueño y no lo es.
Un abrazo

Mar Horno dijo...

Qué placer es leerte. Me ha encantado la historia, Es un micro muy, muy visual, tierno e inocente. La imagen de ese cuadro desierto comiéndose la ciudad con su arena es inolvidable. Un abrazo admirado.

Sara Lew dijo...

Magnífico, Gabriel. Has escrito todo un cuadro en movimiento... Quedaría fantástico en un corto, una especie de "microvídeo" si es que existe algo así!
Abrazos admirados.

Laura de Bife dijo...

Excelente relato!!
Me encantó!!
Perfecto!!!
Lau.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Muchas gracias, Juan.

Hola, Mirta. Sí, lo sabía, esa es la razón, junto con su altitud, por la que muchos de los mayores telescopios se han instalado o se están instalando en esa región. Muchos de los descubrimientos asombrosos, astronómicamente hablando, de los últimos años se han hecho allí.

Sí, Mónica, este final es más limpio. El agregado del otro personaje, aunque sea mediante la mención, era demasiado tardío. En efecto, da para hacer un chiste gráfico, pero puestos a pedir, me gustaría más como una animación (soñar no cuesta nada, jeje).

David, no te puedo decir otra cosa más que ¡muchas gracias! :)

Marce, así es. Muchas gracias.

No, no, Anita, no es un sueño, es real ;)

El placer, Mar, es que te haya gustado ;)

Ay, Sara, modestamente creo lo mismo. Existe los cortos de animación, hay algunos fabulosos. El microrrelato en general se presta muy bien para migrar a dicho arte. Échale un ojo, si tienes tiempo, a esta animación basada en un cuento de Imbert. Muchas gracias.

Muchas gracias, Laura. Y bienvenida al Elefante.


Saludos cordiales.

lola dijo...

Me encanta Gabriel! Creas imágenes de gran impacto visual, y por otro lado, tus personajes son... especiales.
Saludos.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Muchas gracias, Lola; un placer que te haya gustado. Los personajes, agradecidos ;)

Saludos domingueros

Francisco Espada dijo...

Una historia sorprendente que habla de la cercanía a la realidad de una obra de arte. ¡Bravo!

Gabriel Bevilaqua dijo...

Muchas gracias, Francisco.

Saludos cordiales

Humberto Dib dijo...

En verdad un texto muy creativo, me gustó, sí señor...
Un abrazo.
HD

Lady Dragón dijo...

Hola, Gabriel:

Me ha gustado este micro. La imagen de la arena saliendo del cuadro me parece fabulosa. ¿Me permites que lo incluya en uno de los temas del curso de literatura fantástica que imparto? Por supuesto iría acompañado del autor y de la referencia de publicación :-).

Mil besos,
Ineś

Laura dijo...

Creatividad al poder, y magnífica imágen la creada por tí. Imaginaba la arena cubriendo la ciudad y yo gritando ¡socorro, que vivo en un primero!.

Me ha gustado Gabriel, es muy visual e imaginativo. Es perfecto para mi colección de micros auténticos!!.

Un abrazo.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Muchas gracias, Humberto. Bienvenido al Elefante.

Inés, por supuesto que te permito, para mí es un honor que consideres mi texto lo suficientemente bueno como para incluirlo, nada más ni nada menos, que en un curso de literatura fantástica. ¡Muchas gracias! Y antes que me olvide, bienvenida al Elefante.

Muchas gracias, Laura. Un placer que le hagas un lugarcito a este micro en tu colección :)


Saludos cordiales

Aurora Ruá dijo...

Buenísimo, me ha encantado.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Muchas gracias, Aurora. A mí me encanta que te haya encantado :)

Abrazos

Estación Babel dijo...

¡Excelente idea para un cuento fantástico!

Me gusta cómo te demorás en la descripción de los actos del personaje delante de la pintura, en esa ínfima acción de raspar con la uña que después desata el desenlace.

Me gusta el uso del presente. Un recurso que parece darle más fuerza.

La negación del hombre escapando del cuarto cuando ya hay medio metro de arena, al principio no me pareció verosímil, con más razón si está horrorizado... después me dije que sí, que es posible... la negación es parte de la vida de mucha gente.

Lo que sentí que está de más, es que el hombre "se llevó ambas manos a la boca".

Saludos.Elvira

Gabriel Bevilaqua dijo...

Hola Elvira. Mucha gracias por tu comentario, a mí me gusta que hayas mencionado tanto lo que te gusta (y tan detalladamente) como lo que no. Bienvenida al Elefante.

Saludos

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