domingo, 18 de septiembre de 2011

A los pies de mi cama



UN DESCONOCIDO comenzó a sentarse todas las noches a los pies de mi cama. Al principio creí que era un fantasma, pero los menudos restos de tierra que dejaba sobre la colcha, aludían a otro origen... Tardé una semana en juntar valor para hablarle. Como él era tímido, demoró otra en responder. Dijo que no sabía nada de sí mismo ni cómo llegaba cada noche hasta mí, pero que le placía verme dormir. Le dije que tendríamos que buscarle un nombre, y le elegí el de Virgilio, como mi papá. Tanto me acostumbré a su presencia que pronto se me hizo imposible conciliar el sueño sin el velo de su mirada.
Un día, tonta de mí, le comenté a mi mejor amiga lo de Virgilio. Ella se lo dijo a su mamá, y ésta, a la mía. Mamá ignoró los terrones que desmenuzaba en mis manos, y sin peros me llevó al siquiatra. El tipo trató de meterme en la cabeza que sufría de alucinaciones edípicas y no sé qué otras yerbas. Ante su fracaso, apeló a otro método: «Mirá piba, ¿sabés qué? Virgilio, sí existe, pero lo secuestré y lo recluí bajo siete llaves. Así que no vas a verlo nunca más, ¿entendiste?». Estuve semanas sin dormir, ni siquiera los sedantes que el alienista me aplicaba con fruición surtían efecto.
Una noche, mientras lloraba, Virgilio volvió a sentarse a los pies de mi cama.
―Repudio la violencia pero temía por vos ―dijo, y descubrí sus manos manchadas de sangre.

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18 comentarios:

Sandro Centurión dijo...

Me encanta el nombre que elegiste para el personaje. Le va perfecto. Buena historia. Saludos

Juan Ojeda dijo...

y... le cerraron los caminos al pobre Virgilio.

Es una costumbre muy ferrea de las personas, creer que si el mundo no es como ellos creen que debe ser ya no merece existencia;

Malditos alienistas, que bello ver dormir lo que se ama.

Abrazo funambulista

josé manuel ortiz soto dijo...

Excelente, gabriel. Historia que se sostiene muy bien.

Saludos.

Susana Camps dijo...

Una historia llena de poesía y de misterio. Me gusta la ternura que desprende el pobre Virgilio y su intimidad incomprendida con la protagonista.
Abrazos.

Marce dijo...

Excelente relato, me gusta lo de ALIENISTAS. Un saludo cordial

lola tequila dijo...

Me encantó esta pequeña historia, intensa muy bien narrada. Virgilio es un personaje delicioso, incluso con ese final. Saludos.

Claudia Sánchez dijo...

¡Es una historia fantástica, Gabriel! Y a la vez tan posible. Me encantó!
Abrazo,

Mar Horno dijo...

Me ha encantado Gabriel. Es muy bella y tierna. El final me ha gustado todavía más porque te queda la duda de si Virgilio es real o imaginario y un poco ambos. Un saludo.

Alma dijo...

Me encanta lo de el Alienista :)

Un beso, Gabriel

Enmascarado dijo...

Lo tiene todo Gabriel, ternura, frialdad, sensibilidad un puntito de cordura y otro de locura.
Solo la tierra podría definir el grado de veracidad.
Saludos.

Elisa dijo...

¡Qué bien se te dan los fantasmas!
Chapeau.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Sí, Sandro, pienso que el nombre aporta lo suyo al texto. Muchas gracias.

Juan, José: muchas gracias.

Muchas gracias, Susana, por eso de poesía y misterio :)

Muchas gracias, Marce. Queda visto que esos detalles son importantes.

Tequila, qué gusto verte por aquí, siéntete bienvenida al Elefante. Muchas gracias.

Claudia, Mar, Almalaire, Enmascarado y Elisa (¿de verdad lo crees?): muchas gracias.

Apunte: Es interesante ver como a cada uno le ha gustado tal o cual detalle (aparte, claro de la historia como un todo). Un rápido repaso: A Sandro, el nombre del personaje, Virgilio. A Susana y Lola, la ternura del susodicho. A Marce y Almalaire, el uso del término alienista. Interesante, queda dicho.


Saludos funambulescos para todos.

Pablo Gonz dijo...

Insospechado final. Destaco de este micro, además, el ritmo pausado, eso que en términos técnicos se llama la contención narrativa.
Abrazos fuertes,
PABLO GONZ

Gabriel Bevilaqua dijo...

Muchas gracias, Pablo. Me gusta eso que señalas de la contención narrativa.

Abrazos.

Horacio Beascochea dijo...

Muy linda historia. Primera vez que paso por acá, un placer, en realidad.

Saludos

Gabriel Bevilaqua dijo...

Muchas gracias, Horacio. Y bienvenido al Elefante.

Saludos.

Nicolás Jarque dijo...

El mal por la madre de separar a Virgilio y a su amiga. Lo que ocurre es que su acción fue desmesurada.
Me ha gustado ese final, aunque sea muy violento. Sorprende.
Un saludo.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Muchas gracias, Nicolás.

Saludos.

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