martes, 11 de enero de 2011

El envidioso

Aleksandra Brodecka, Sin título



MI MAMÁ siempre me repite que tengo la cabeza hueca; pero se equivoca: está bien llenita, sólo que de aire caliente. Por eso, cada tanto, cuando se me olvida lastrarla con cierto tributo de páginas por día, la muy pícara cual globo intenta escapárseme. ¡Ay de mí, sino fuera por la velocidad que han adquirido mis manos para abortar sus incursiones aéreas! Sin embargo, ése no es mi mayor infortunio. El susodicho tiene nombre y apellido: Juan Pérez. Triste rival y peor compañero de aula que siempre ha envidiado todo lo mío: mis zapatillas deportivas, mis libros de aventuras —eso que odia leer— y hasta los besos que yo creía tan a escondidas de Verónica.


Pero sé que, además, anhela mi cuerpo desde que lo vi —en la primera oportunidad que tuvo hace un mes— correr hacia mí con su cabeza entre las manos infinitamente extendidas… Me horroriza siquiera esbozar qué hubiera acontecido conmigo de no ser por aquella bendita piedra en el camino.


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Foto © Aleksandra Brodecka

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12 comentarios:

Gabriel Bevilaqua dijo...

Con este bizarro minicuento gané ―hace ya bastante tiempo: septiembre de 2008― el 35º concurso de «Las historias», que organiza mensualmente en su web el escritor Alberto Chimal. Según sus palabras por la contundencia de la historia y su doble sugerencia siniestra. Lo rescato dado el cariño que le tengo por ser el primer, primer premio que obtuve en un concurso.

(La presente versión tiene dos o tres correcciones mínimas, y la foto no es la original del concurso).

Luisa Hurtado González dijo...

No me extraña que ganases con él. Tiene un aire extraño, único, y al tiempo cuenta algo que conocemos todos.
Un beso.

Marce dijo...

Con el regustillo de tu última entrada "Comida de Navidad", me vuelves a dejar un grato sabor leyendo tu microrelato. La envidia, ahí es nada, uno de los 7 pecados capitales según la religión cristiana. Cuanto daño hace quién la padece, como sobre quién se ejerce. Un abrazo

Palabras como nubes dijo...

Muy bueno, Gabriel, merecido premio. Es un cuento raro, con un segundo párrafo condimentado como para que no queden dudas de lo bueno que es :)

Saludos
Jeve.

almalaire dijo...

No sé como sería la ilustración del relato original, pero esta es perfecta...tan inquietante bajo su pretendido candor.

Hace poco una no sé como llamarla, me dijo que ella no estaba dotada para la envidia, para el drama si, añadió, pero para la envidia no. Si lo estuviera, te odiaría, dijo... Voy a tener mucho cuidado en adelante con todas las piedras del camino.

Un beso, Gabriel.

(la imagen de la cabeza llena de aire caliente es la caña)

sucedeque dijo...

Un premio muy merecido. Me gustó mucho el tono del texto. El principio es genial, y el final..!!
Un saludo. Iria L.

Elisa dijo...

Sí que hace ilusión el primer premio, ese que de pronto te hace pensar que lo que estás haciendo puede tener algún valor para otros. Es un relato realmente original y complejo. Y pese al tiempo transcurrido tiene tu sello inconfundible. Yo leí tus primeros micros unos meses después, en abril de 2009, en el concurso de hiperbreves de rdeditores, después te encontré en Minificciones y creo que allí descubrí tu blog, después te encontré disfrazado en la Marina. Je, je, era divertido seguir pistas, reconocer y relacionar textos para seguirte la pista.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Luisa, Marce, Jeve: muchas gracias por sus comentarios.

Sí, Almalaire, está imagen le va perfecta al relato. En cuanto a tu “¿…?”, ¿no te aclaró por qué te odiaría? Yo conozco al menos dos razones: por lo bien que escribes y por lo bella, pero seguro debe haber muchas muchas más ;)
Ah, y ¡muchas gracias!

Muchas gracias, Iria L.

Sí, Elisa, es tal como dices, por eso lo de que le tengo cariño. Poco después gané mi primer Minificciones, en octubre de ese año, con Escuchad y Raúl Brasca de jurado. Hacía poquito que había comenzado a tomarme con cierta seriedad lo de escribir y dichos premios fueron el “sí, puedes” que estaba necesitando. Y el empujón, también, para darle pista en diciembre a El elefante. Y en esto estamos aún, tratando de avanzar pasito a paso, entre errores ―demasiados todavía; es que uno es duro del coco, viste― y aciertos. Elisa, ¿cuál fue tu primer, primer premio en un concurso? Creo que puede andar también por esos lares.
Sí, ya sabía que me habías leído en rdeditores (curioso que te llamarán la atención, porque para el jurado ni fu ni fa) y que llegaste aquí a través de minificciones (no, no soy adivino; recuerdo que lo mencionaste en alguna ocasión). En cuanto a la Marina, cuando apareció por allí una tal Lady, supe casi de inmediato quién era, jeje.


Saludos cordiales.

Elisa dijo...

Pues en realidad mi primer reconocimiento fue una mención en el concurso de rdeditores, en junio de 2009, y julio de ese mismo año fue mi mes más dulce, porque gané en Minificiones y en Las historias, con dos micros que me siguen gustando, pero tanta fortuna ya no ha vuelto a repetirse :).

En cuanto a lo de duro de coco no estoy nada de acuerdo. Lo que destaco del autor del elefante ya lo dejé una vez por escrito: "su inagotable capacidad de inventar historias". Y a día de hoy, la sigue demostrando.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Bueno, no me equivoqué tanto, aunque recibiste una mención antes, tus primeros concursos ganados fueron también Minificciones y Las historias (Fieramente humano y Persecución, es que soy más curioso que un gato, jeje). Y no te preocupes que de seguro vendrán meses tan dulces o más :)

¡Uh, Elisa!: ¿Cómo olvidar ese hermoso micro que me regalaste? ¡Muchas gracias por no estar de acuerdo!; habrá que seguir demostrando ;)

josé manuel ortiz soto dijo...

Gabriel, muy buen cuento. Me gusta ese manejo de la historia entre inocente y malévolo. Lo que no me gusta del concurso de Alberto son las imágenes, las pocas veces que he participado, no más no me inspiran nada. La que pusiste, está de poca.

Un saludo.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Muchas gracias, José. Con respecto a las imágenes, esa es la razón también por la que yo suelo participar sólo de tanto en tanto. En el caso de este mes, la foto daba para el juego.

Saludos.

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