domingo, 17 de octubre de 2010

El microrrelato según…

Raluca Deca, Missing letter


…José María Merino.


«Hay gente que piensa que en el microrrelato vale cualquier cosa. Pero el hecho de que un texto de ficción sea breve no quiere decir que sea un microrrelato. Tiene que tener sustancia, movimiento, por poquito que sea. Por supuesto que está muy cercano al aforismo, a la poesía, pero con movimiento. Es una quintaesencia narrativa, capaz de moverse y cambiar desde el principio hasta el fin. Ofrece una mudanza».


Foto © Raluca Deca, Missing letter


11 comentarios:

Elisa dijo...

Pues completamente de acuerdo. Pero una vez aceptada esa primera premisa, parece que la cosa se complica...
Yo todavía no he conseguido enterarme bien de las divisiones y subdivisiones que hace Lauro Zabala, debo ser burrísima :(.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Elisa, entonces debemos ser, al menos dos, los que nos perdemos cuando Zabala empieza a catalogar los tipos de minificciones :( En realidad, me gusta más leer la opinión de los autores (de microficción o literatua en general; por ejemplo, las de García Márquez son interesantes), no tanto (más bien poco) la de los "académicos". Las de los autores son vitales, útiles (se compartan o no); las otras, en cambio... no sé, no sé. Igualmente pienso que el autor no es un teórico, ése es otro ámbito.

En esta definición de Merino, me parece un acierto eso de "ofrece una mudanza".

Saludos domingueros.

Mónica Ortelli dijo...

Comparto lo que dicen, y agrego: lo de los teóricos es una disección que sólo sirve para hacer papers. Hoy leí en Internacional Microcuentista algo muy esclarecedor. Violeta Rojo en el congreso de MInificción de Bogotá dijo que éste es un género que hicieron los teóricos, que la escritura mínima siempre existió, ya que los escritores siempre han practicado lo de escribir en libertad, sin importarles las distinciones de género ni las denominaciones. Y lo seguirán haciendo, sin duda. Me pareció muy coherente, y muy sugerente el título de su ponencia: Atrapados en la red. La banalización de la escritura mínima. En la IM prometen una nota especial acerca del tema.
Me encantan las entradas de este tipo, Gabriel. Saludos!

DANIEL SÁNCHEZ BONET dijo...

Una idea brillante la de recoger estas definiciones.

Enhorabuena.

pablogonz dijo...

Suscribo el comentario de Daniel. Me encanta poder acercarme a las apreciaciones teóricas poco a poco. La idea de Merino es naturalmente muy general y me gusta como marco. Parece que en nuestro tiempo de especializaciones la poesía se ocupa de lo estático y la prosa de lo dinámico. Pero ambas poseen de su contrario naturalmente. En una novela hay descripciones de ambientes, de estados anímicos, etc... En un poema también hay movimiento aunque resulte difícil verlo en el "sentir", "contemplar"... Será quizás una cuestión de proporciones más que de valores absolutos.
Abrazos, Gabriel, y gracias por estos aportes. A mí me son muy útiles.
PABLO GONZ

Claudia Sánchez dijo...

Muy buena entrada Gabriel.
Saludos!

Juan Vásquez dijo...

Cada vez que leo alguna definición, cada vez que escucho una entrevista, siento que el camino por recorres es largo...y por supuesto: Culebrero!

Feliz semana!

Ángeles Sánchez dijo...

Muy interesante lo que apuntas con esta entrada Gabriel. Me quedo con la palabra "mudanza", de ahí en adelante hay mucho por recorrer.
Un saludo

Gabriel Bevilaqua dijo...

Mónica, y yo comparto eso que decís de la disección, de la autopsia; ¿será por eso que a los que intentamos escribir, aunque más no sean garabatos, nos sabe tan desabridos esos trabajos? Leí lo que comentás de Violeta Rojo y en general estoy de acuerdo, a la minificción se le comenzó a dar importancia con la publicación de “Cuentos breves y extraordinarios”, por parte de Borges y Bioy (un libro estupendo), y allí, precisamente, ellos recopilan microficciones de diversas épocas y culturas (aunque ojo, el microrrelato, no el microcuento, es básicamente moderno). Es decir que la cosa estaba ahí, sin embargo, era menospreciada, tomada como literatura menor aunque la hubiesen practicado “gigantes”. Y aquí sí creo que fue importante la labor de los críticos, que no lo hicieron pero sí le dieron la entidad necesaria para que tomara el vuelo y la relevancia que ha adquirido en la última década. En fin, creo que es un tema que da mucho tela para cortar; mirá si será así que me ha salido tremenda parrafada ;)

Gracias, Daniel; creo que sin tomar a ninguna definición como palabra escrita en piedra sirve para ampliar y esclarecer conceptos.

Claro, Pablo, esas características están presentes en todos los géneros, pero como dices es una cuestión de proporciones.

Gracias, Claudia.

Juan, el camino es indudablemente largo, por eso se dice que es para corredores de fondo. En todo caso, parafraseando un refrán oriental, un viaje de diez mil millas se hace paso a paso.

Sí, Ángeles, creo que eso de la “mudanza” es un acierto.


Saludos funambulistas.

Palabras como nubes dijo...

Interesante este "combo" de características que expone Merino sobre el microrrelato. Me cuesta ubicarlo cerca del aforismo o la poesía, pero sí coincido con esto del movimiento. La palabra mudanza aquí es casi casi un microrrelato, pues la imagen de esa acción arrebata, impone, es espontánea, es sencillamente GENIAL.

Abrazo, gracias por compartir.
Jeve

Gabriel Bevilaqua dijo...

Jeve, tampoco creo que el microrrelato esté cercano al aforismo; se podría argumentar el caso de los hiperbreves, pero aún éstos deben tener un componente narrativo. En cuanto a lo de la poesía, ahí sí coincido bastante, ya que hay una vertiente poética en el género (me vienen a la mente los micros de Mandrini).

Y sí, lo de la mudanza, como dije más arriba, es muy bueno.

Un abrazo afectuoso.

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