domingo, 9 de mayo de 2010

Maneras



EL ENFERMERO halló al loco en el parque haciéndole dobleces a una hoja de papel.

—¿Por qué no estás en tu habitación?: la hora de los paseos ya terminó.

—¿Ve la luna?

—Sí.

—Pronto estaré allí.

El enfermero sonrió.

—¿Y cómo pensás llegar?

El loco sonrió.

—¿Ve esto?

—Ja, ya sé: ¡en un avión de papel!

—¡Qué ignorante! Un avión jamás lograría superar la atmósfera —un mohín se adueñó del enfermero—; en cambio, existen otras maneras más adecuadas, verbigracia, en barco.

El enfermero volvió a sonreír.

—Por supuesto —dijo, y dándole la espalda, agregó—: Pero mejor regresemos. ¿Escuchaste? —Y al voltearse, lo único que halló fue un barquito de papel sobre la Luna reflejada en la fuente.


Safe Creative #1005096233379

Arte © Jorge Porras, «Canción de luna»


22 comentarios:

No Comments dijo...

Esa imagen final es fabulosa, me encantó esa "ingenuidad" del loco.

Un saludo indio

Esteban Dublín dijo...

Es un cuento extraordinariamente bien narrado, con imágenes, magnífico.

Palabras como nubes dijo...

Muy buen micro, Gabriel, la imagen que me crearon las palabras finales fue magnífica, muchas gracias.

Abrazo
Jeve.

Marian dijo...

¿Qué tendrá la locura que a veces inspira ternura?. Tal vez sea un creer en lo imposible hasta convertirlo en posible, al menos posible ante unos ojos, que pueden ser los propios.
Precioso relato.

almalaire dijo...

Me encantó. Me recordó a esa canción de Sabina sobre el loco que está enamorado de la diosa Cibeles y roba un anillo de pedida para ella.

Saludos

Gabriel Bevilaqua dijo...

No Comments, Esteban, Jeve, ¡muchas gracias!, me alegra que les haya gustado.

Marian, de acuerdo con tu reflexión, y muchas gracias.

Almalaire, muchas gracias, y bienvenida al Elefante.

Saludos funambulescos.

Virginia Vadillo dijo...

Me ha encantado el final! Es una imagen preciosa! Al final resultó que no estaba tan loco... :)
Un beso!

Isabel González dijo...

Muy bueno, me gustó mucho, tiene el encanto de la locura que no posee la cordura.

piensaenbrooklyn dijo...

Nos gusta tu blog,
por cierto supongo que el chiste te lo habran dicho mil veces,
¿Puedo llamarte Vila?
Saludos,

Gabriel Bevilaqua dijo...

Virginia, así parece...

Gracias Isabel.

Gracias piensaenbrooklyn y "bienvenidos". En cuanto al chiste, no me gustan los apodos.

Saludos cordiales.

Sol - Imaginario Desesperación dijo...

Muy lindo, Gabriel, dedicado a los que descreen de los locos, los únicos que pueden llegar verdaderamente adonde desean...
Por cierto, me reocrdó un poco a la peli de Subiela, "Hombre mirando al sudeste", por la temática. Me dieron ganas de verla otra vez.
Cariños!

Víctor dijo...

Buenísimo, Gabriel Y el final, mejor.

Un saludo.

Gloria dijo...

Me encantó Gabriel. Tiene la coherencia que muchas veces encierra la locura y a la vez,inspira ternura.
Un fuerte abrazo.

Marian dijo...

Sabes al final llegué a pensar que en realidad el enfermero y el loco eran la misma persona ¿puedes ser?

Gabriel Bevilaqua dijo...

Sol, Víctor y Gloria, muchas gracias.

Marian, el lector siempre puede recrear el texto, es uno de sus derechos. Más allá de eso siempre hay un sentido -o varios- a los que apunta el autor; y todo este preámbulo es para decirte que no, no son la misma persona.

Saludos cordiales.

Mayde Molina dijo...

Qué preciosidad, me encantó!
Gracias Gabriel, por compartir
un abrazo

Elisa dijo...

Y yo que echo de menos el meciéndose... He tardado en comentar porque quería comparar las dos versiones con detenimiento. Tampoco termina de convencerme el título.

De todas formas, mini es muy sugerente, parece que se oye hablar a los dos personajes, incluso que los estamos viendo.

A mí el final me recuerda a las últimas imágenes de Peter Pan de Disney, en la que se ve volar la nave pirata. Allí también se juega con las fronteras entre realidad y fantasía. Al fin y al cabo hay una larga tradición de comparar el pensamiento de los locos y el de los niños.

Metalsaurio dijo...

Es muy bonito, con cada cuento te superas. Este es de lo mejor que te he leído.

Un tono tranquilo que nos hace intuir que el loco es más cuerdo de lo que parece y un final feliz y de bella imagen que confirma que el loco tenía razón :)

Por cierto, enhorabuena por el premio radiofónico :) Si me permites un pequeño apunte: aunque necesaria para entender el sentido del cuento, la puntualización de "y que no te des cuenta"...creo que le resta algo de la fluidez que normalmente le das a las historias. En cualquier caso, el argumento me ha gustado mucho :)

Un saludo.

Omar dijo...

Me agrada tu escritura que permite la intertextualidad con otras lecturas.

Gabriel Bevilaqua dijo...

Muchas gracias a ti, Mayde.

Elisa, como habrás visto, le he hecho (atendiendo —en lo que consideré oportuno— a nuestro amigo batracio) muy poquitos cambios; entre ellos, eliminé el “meciéndose” :( Creo que si bien poéticamente quedaba apropiado, estiraba la frase en demasía. A veces es necesario sacrificar una palabra, incluso hasta una frase que puede ser buena, en pos del equilibrio total del texto.

En cuanto al título, es cierto que no “enamora”, pero creo que tampoco desentona ya que hace pie en un diálogo del “loco”. De todas formas, tendré en cuenta tu opinión al respecto, en caso de una futura edición del texto (desde ya, acepto sugerencias).

En todo caso, con lo que me dices de que se oye o incluso se ve a los personajes ya me doy por más que satisfecho :)

Por último, a mí también me gusta comparar versiones siempre que puedo, ¡así se aprende mucho!


Muchas gracias, Metalsaurio; lo que dices sobre el texto, de su cadencia y contenido, es exactamente lo que he querido transmitir :) En cuanto a lo que refieres sobre el texto “Espejados”, es bien posible que así sea; no sé si por la frase que señalas, yo más bien diría, tal vez, por la largura del texto. Creo que en una futura versión podría solucionarse quitando “durante un minuto” (frase obligatoria para el concurso pero prescindible para la vida independiente del texto). En todo caso, muchas gracias por señalármelo, así se aprende :)

Muchas gracias, Omar.

Saludos a tan gentiles visitantes.

Metalsaurio dijo...

Por cierto, vuelvo por aquí a releer tu relato...(ya te he digo que me ha gustado mucho)...y me encuentro con un matiz que quizá por torpeza no reparé en él en un primer momento, jeje! el loco, como lúnatico que es, se va a luna...

un aplauso para tí: plas, plas! :)

Gabriel Bevilaqua dijo...

Sí, así es: contra toda lógica se va -y a su modo- a la luna :)

Saludos.

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